En un canje sin precedentes en la historia del circuito veraniego, en el que tomaron parte la dupla de lanzadores que lograron conjuntamente el último juego sin hit ni carrera para los Piratas de Pittsburgh en 1997, Francisco Córdova y Ricardo Rincón, además de los jóvenes infielders Rolando Acosta y Efrén Espinoza, se cerró el trato para que el primera base sud bajacaliforniano forme parte del conjunto escarlata a partir de la venidera temporada 2010.
Oriundo del pueblo de Santa Rosalía de Mulegé, uno de los cinco municipios que conforman el Estado de Baja California Sur, remonta sus primeros pasos en un diamante a nivel competitivo en el parque Francisco "Maistro" Ortega a sus 11 años, en donde jugó con el conjunto infantil de la región.
Ya en el beisbol de primera fuerza, comenzó a los 16 años en la Liga Sur del Golfo con los Cardenales muleginos. Posteriormente, un tryout encabezado por Carlos Esqueda realizado en su tierra en el 2007 incitó a que Amador firmara con los Petroleros de Minatitlán, club con el que se vino desenvolviendo profesionalmente y donde consiguió el que hasta hoy ha sido su máximo logró en la pelota.
Se consolidó como novato del año en la campaña 2009 con la novena jarocha, compartiendo el galardón con el que fuera serpentinero de su nuevo club, Juan Pablo Oramas, quien actualmente busca robustecer su calidad en San Diego. La nueva adquisición del México habló acerca de este laurel, así como del tabasqueño Oramas, quien alcanzó el mismo premio.
"Un logro muy bonito (el ser novato del año en el 2009), y pues haberlo logrado junto con (Juan Pablo) Oramas fue muy bueno, la verdad es que yo lo he visto pitchear y creo que es un gran pitcher, y la verdad fue un justo reconocimiento para los dos, por yo también tuve una buena temporada, y con la ayuda de los coaches además de mucha entrega y dedicación pude lograrlo, la verdad es que estoy muy feliz", externó.
A continuación, de manera emotiva Japhet mencionó a quienes han sido parte esencial en su carrera profesional, destacando por supuesto a su padre, Ramón Amador, a quien enalteció como el más importante de todos, además de su tío, Guillermo Gutiérrez.
"Muy agradecido con mi padre, el siempre me alentó a seguir adelante, a no darme nunca por vencido, siempre me motivó, la verdad es que todo se lo debo a el y prácticamente todo lo que hago es para darle gusto a el, y ya después a mi tío, que también fue una parte demasiado importante, y por supuesto mi hermano (Iván Amador), cuando lo firmo Tigres en 2004, el fue más que nada un ejemplo, y además a Andrés Mora que me ayudó mucho con mi bateo ahí en Mina", expresó.
Con apenas 23 años de edad y 1.92 de estatura, el "Gigante de Mulegé" habló del agradecimiento hacía su ex novena, con la que dijo haber disfrutado su estadía a pesar de algunas carencias.
"La verdad fue muy bonito debutar allá (Minatitlán), estoy muy agradecido con ellos ya que siempre me estuvieron apoyando, me dieron la oportunidad, desde el 2007, que jugué muy poquitos partidos, pero ellos me abrieron las puertas y siempre me ayudaron a seguir adelante", indicó.
Y fue precisamente en el 2007 cuando Japhet Amador pegó su primer batazo de cuatro estaciones, doblegando al relevista de los Tigres Adrián Manzano. El toletero escarlata lo describió como uno de los momentos más preciados de su corta carrera.
"Ese momento lo viví con mucha emoción, demasiada pasión, en verdad son de esos momentos que a uno lo mueven a salir adelante, de ahí en más en 2008 una operación de rodilla me hizo jugar muy poco, igual que el 2007, pero afortunadamente ya el año pasado jugué toda la temporada y pues ahí están los resultados", expuso.
¡Y vaya resultados!; El colosal pelotero bateó, cuando fue nombrado novel de la campaña 2009, para .306 en 104 juegos y 392 turnos al bat, en donde anotó 59 carreras, conectó 120 imparables, de los cuales 21 fueron dobletes y tres triples, además de 21 vuelacercas, con lo que remolcó a 74 hombres al pentágono, promediando .369 al envasarse y .536 de slugging, esto repartido entre Petroleros y Rojos del Águila.
Mientras que en el circuito invernal con Algodoneros de Guasave logró promediar .270 durante 44 juegos y 115 oportunidades en la caja de bateo, llegando al plato en 21 ocasiones, pegando 31 imparables, seis dobles y ocho palos de vuelta entera, con lo que produjo 24 anotaciones, con slugging de .530, similar al obtenido en el verano.
Amador comentó a continuación sus virtudes tanto en la caja de bateo como en el diamante.
"Yo trato de batear la pelota, a mi me gusta batear, no me gusta tirarle a lanzamientos malos, me gusta defender mi zona, y ya en el terreno me gusta jugar fuerte, me aviento por todas las pelotas, y lo más importante trato de no cometer errores a la defensiva", externó.
Posteriormente, Japhet mencionó a sus ídolos, que salvo su tío, Guillermo Gutiérrez, los demás resultaron todos peloteros en activo.
"De Estados Unidos Alex Rodríguez, también me gusta Derek Jeter, y pues de acá (Esteban) Loaiza, El Borrego Sandoval, creo que son los que más me gustan", expresó.
Subsiguientemente, habló acerca de su labor enfrentando a los pitchers durante su quehacer en Liga Mexicana, y aunque no mencionó a ninguno en específico al que le guste batearle, aludió a sus recursos como toletero.
"Ningún pitcher es fácil, todos son muy complicados aquí en México, pero buscando los pitcheos le puedes batear a cualquier pitcher tanto en Estados Unidos como aquí, yo creo que todos los pitchers en la liga tienen muy buen nivel, no recuerdo a alguno que le haya bateado más que a otro en específico, yo solo me fijo en lo que yo hago, en elevar mi porcentaje de bateo", declaró.
A la postre, el inicialista comentó sobre su amistad con Mario Valenzuela, jardinero de los Diablos Rojos, con quien incluso compartió habitación en la pretemporada escarlata.
"Lo conocí en el 2007 allá en Saltillo, me invitó a cenar a su casa, me recibió muy bien igual que toda su familia, después fuimos compañeros en Algodoneros (Guasave), y la verdad me recibió y me ayudó a que yo demostrara lo que podía hacer", apuntó.
Inmediatamente después, Amador habló acerca el interés que algunos equipos de Grandes Ligas mostraron por sus servicios, principalmente Medias Rojas de Boston, que al final no se concretaron.
"Hubo algunas pláticas con la gente de Boston, lo que pasó es que yo traía una lesión (en el codo), y pues por eso no firme con ellos", explicó.
A pesar de que toda la conversación fue en un tono muy dinámico, este punto hizo que la intensidad bajara dramáticamente, denostando cierta decepción, como si se hubiese tratado de una oportunidad fallida.
Llegó la hora de hablar de su futuro inmediato, en donde priorizó la consecución del campeonato con los Diablos Rojos del México, además de poder llegar a la Gran Carpa, dijo, lo más pronto posible.
"Primero quiero hacerme de un nombre en los Diablos, después me gustaría llegar a Estados Unidos, lograr cosas importantes también allá, creo que hay interés de algunos equipos como Mets, Rockies, y no me acuerdo ahorita que otros, pero primero quiero concentrarme en tener una buena temporada aquí con Diablos y ya después veremos como se dan las cosas", externó.
Finalmente, el cañonero describió lo que representa portar la franela de los Diablos Rojos del México, relatándolo de manera conmovedora, cual niño con juguete nuevo.
"Representa un gran orgullo portar la casaca del Diablos, uno trata siempre de llegar a los mejores equipos, en cualquier equipo que estoy defiendo la camisa a muerte, y ahora con Diablos imagínate, es una doble responsabilidad que a la vez estoy ya disfrutando y seguro disfrutaré más cuando empiece la temporada", finalizó.